Un jurado popular declaró culpables a los cuatro integrantes de la familia por el asesinato de Walter Bravo. Los hermanos recibieron la pena máxima, mientras que sus padres enfrentan severas sanciones.
El proceso judicial por el violento homicidio de Walter Bravo, ocurrido en abril de 2024, culminó con un veredicto condenatorio para la totalidad de los imputados. Tras analizar las pruebas presentadas por la fiscalía, doce ciudadanos determinaron que el ataque ejecutado en las inmediaciones del Parque Camet fue un acto coordinado por el grupo familiar agresor.
Los hermanos Héctor Ismael y Pedro Damián Rivera fueron sentenciados a reclusión perpetua tras ser hallados autores materiales de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La justicia determinó que los jóvenes interceptaron a la víctima y, tras reducirla en el suelo, le efectuaron un disparo mortal a corta distancia que terminó con su vida de forma inmediata.
Por su parte, los progenitores del clan fueron señalados como partícipes secundarios en la brutal agresión, lo que implica una escala penal que oscila entre los diez y quince años de cárcel. Durante las audiencias, se logró reconstruir cómo la pareja colaboró activamente en la emboscada, impidiendo que el hombre atacado pudiera ejercer cualquier tipo de defensa frente a sus ejecutores.
El testimonio brindado por la hermana del fallecido resultó una pieza fundamental para desarticular la versión del accidente que intentó sostener la defensa durante el debate oral. El relato detallado permitió confirmar que los atacantes se desplazaban en una camioneta y actuaron con una convergencia de voluntades orientada específicamente a concretar la ejecución del vecino en plena vía pública.
Finalmente, el juez Gustavo Fissore dispuso que los dos principales responsables sean trasladados a una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense para iniciar el cumplimiento de su castigo. En los próximos días se celebrará la audiencia de cesura correspondiente para los padres, donde se establecerá el monto exacto de la condena de acuerdo a la responsabilidad otorgada por el jurado.
La resolución judicial aporta un cierre definitivo para los familiares de la víctima, quienes exigían justicia desde el momento en que se produjo el violento episodio en el sector de Los Manzanos. Los peritajes balísticos y la autopsia ratificaron la alevosía con la que actuó el grupo.

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