11 mayo, 2026

El portal Marplatense

Noticias y Actualidad

Balance negativo para el comercio local: las ventas cayeron un 4,6% interanual en marzo.

El último informe de la UCIP refleja la persistente crisis del sector comercial en los principales corredores de la ciudad. Ante la pérdida del poder adquisitivo de los hogares, los empresarios locales advierten sobre la falta de incentivos y manifiestan una marcada cautela a la hora de proyectar inversiones para el resto del año.

El escenario para los comerciantes marplatenses continúa siendo complejo según los datos relevados por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE). Durante el tercer mes del año, las operaciones en los centros comerciales a cielo abierto mostraron un retroceso del 4,6% en comparación con el mismo período del 2025. El estudio, que abarcó puntos neurálgicos como el Microcentro, Güemes, Constitución y Playa Grande, evidencia que la reactivación económica aún no logra consolidarse en las góndolas y mostradores de la región.

La encuesta de coyuntura arroja indicadores preocupantes respecto al ánimo del sector productivo. Un contundente 87,5% de los propietarios de negocios considera que el contexto actual es desfavorable para realizar nuevas inversiones, mientras que casi el 43% de los consultados percibe que la salud financiera de su firma se ha deteriorado respecto al ciclo anterior. En cuanto a la rentabilidad, la mayoría calificó las utilidades de marzo como apenas «regulares», lo que pone de manifiesto la presión que ejercen los costos fijos sobre márgenes de ganancia cada vez más estrechos.

Pese a la caída en el volumen de transacciones, el grueso de los comerciantes apuesta por sostener la estructura actual, con casi un 89% que planea mantener su dotación de empleados en el corto plazo. No obstante, las expectativas de crecimiento son moderadas: siete de cada diez empresarios estiman que el nivel de actividad no sufrirá grandes modificaciones en el próximo semestre, proyectando un amesetamiento de la demanda que se extiende a rubros tan diversos como la indumentaria, la construcción y los alimentos.

Desde la conducción de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción, Blas Taladrid enfatizó que la problemática radica en la erosión de los ingresos familiares frente a la dinámica inflacionaria. El dirigente remarcó que, tanto en el sector formal como en el informal, los salarios no logran equiparar el costo de vida, lo que deriva naturalmente en una contracción de las ventas. Ante este panorama, el sector privado insiste en la necesidad de que el Estado nacional implemente políticas activas que devuelvan la capacidad de compra a los ciudadanos para frenar la tendencia negativa.