A través de un proyecto de ordenanza, buscan prohibir el acercamiento y la persecución de ballenas, delfines y lobos marinos en el litoral local. La normativa impulsada en el Concejo Deliberante prevé sanciones económicas y campañas de educación para garantizar una convivencia responsable entre turistas, residentes y las especies protegidas.
La iniciativa parlamentaria tiene como objetivo principal erradicar conductas temerarias o invasivas que alteren el hábitat natural de la biodiversidad costera, estableciendo límites claros para las interacciones humanas y de mascotas con los ejemplares que transitan o descansan en nuestras orillas.
El proyecto, encabezado por el concejal Ariel Bordaisco, surge ante la evidencia de constantes hostigamientos hacia la fauna silvestre, un fenómeno que se ha intensificado con el auge del turismo y las actividades náuticas. La ordenanza estipula la prohibición absoluta de perseguir, tocar o alimentar a mamíferos marinos, además de restringir el sobrevuelo de aeronaves o drones en áreas consideradas críticas para la cría o el descanso de estas especies. También se pone el foco en el control de animales domésticos para evitar ataques en zonas de playa.
Según explicó el edil, la ciudad debe liderar la protección de su ecosistema para evitar incidentes que pongan en riesgo la salud de los animales y la seguridad de las personas. El esquema punitivo estará vinculado al Código Contravencional, aunque se contemplarán permisos excepcionales para equipos científicos e investigadores que realicen tareas de monitoreo bajo estrictos protocolos oficiales. Un punto clave es la articulación con el Consorcio Portuario para que estas reglas se apliquen también en áreas de jurisdicción portuaria de forma unificada.
Más allá del aspecto sancionatorio, la propuesta incorpora un programa de capacitación obligatorio para operadores turísticos, pescadores y trabajadores de la zona costera. Se busca que estos actores se conviertan en promotores de la conservación, informando a los visitantes sobre las distancias mínimas de seguridad y los riesgos de interferir con el comportamiento natural de lobos y elefantes marinos. El plan incluye la instalación de cartelería informativa y campañas de difusión en redes sociales dirigidas tanto al público local como a los veraneantes.
Con esta medida, Mar del Plata busca consolidarse como un destino turístico sustentable que respeta su riqueza biológica. El debate pasará ahora por las comisiones del Concejo Deliberante, donde se espera obtener el consenso necesario para que la ciudad cuente, antes de la próxima temporada estival, con una herramienta legal efectiva que ordene la convivencia en el frente marítimo y proteja el patrimonio natural para las generaciones venideras.

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